Existen diferentes teorías que intentan determinar cual país desarrolló primero las artes marciales. Entre estas, se afirma que un Príncipe hindú, inventó el primer método científico de defensa personal unos 3000 años A.C. El soberano habría utilizado para sus descubrimientos a sus propios esclavos a quienes golpeaba en diferentes partes del cuerpo, hasta que descubrió los puntos más vulnerables de la anatomía humana. Posteriormente habría perfeccionado movimientos destinados a golpear con precisión en esos puntos críticos.
En la sexta centuria A.C. un monje budista, llamado Saint Bodhi Dharma, llegó a China procedente de India y estableció el Budismo Zen . También llevó las referidas enseñanzas a una escuela de monjes chinos, de la cual se tiene algún conocimiento: esta es la famosa Escuela o Templo Shaolín. Con el tiempo, diferentes escuelas, con características propias, se dispersaron por toda China, Japón y Corea
Después de la liberación de Corea, en el año de 1945, hubo diversos movimientos para encontrar un nombre que representara acabadamente la ancestral técnica del Arte Marcial Coreano. En 1955, se llevó a cabo una mesa redonda especial de muchos maestros del Arte Marcial, historiadores y prominentes líderes, quienes se dieron a la tarea de resolver el problema de encontrar un nuevo nombre para el arte coreano. Después de largas deliberaciones, concluyeron en llamarlo "TAE KWON DO", por votación unánime a la propuesta hecha por el General Choi Hong Hi (El Padre del Taekwon-do Moderno). Etimológicamente significa: TAE: patada-Kwon: puño- Do: camino o técnica. Sería entonces el arte de luchar con pies y manos.
Una de las primeras escuelas de Taekwon-do en Yerba Buena, es de la familia Monteros, instituto fundado en 1992 por Fernando Monteros (VIº dan). Una de sus hijas: María Soledad (IVº dan) lleva adelante una importante filial de ésta escuela en Tucumán Rugby, donde enseña a un nutrido grupo de niños y jóvenes que ya se destacan en competencias provinciales.
Preguntamos a María Soledad cual es la filosofía de éste deporte, tan popular entre nosotros: “El Taekwon-do es una forma de vida, ya que engloba una serie de conceptos y principios por medio de los cuales se pretende un mundo más integrado y moral. El estudio de las artes marciales es, en todo sentido una filosofía de vida. Para realizar un deporte se requiere de un entrenador, mientras que un arte marcial requiere un maestro, quién no solo nos prepara física y técnicamente, sino que nos enseña filosofía, cultura y principios morales y éticos, preparándonos para vivir mejor. Pero fundamentalmente nos lleva por el camino de encontrarnos con el verdadero maestro que todos tenemos adentro.
¿Es entonces una forma de luchar contra los propios demonios?: “En efecto, la verdadera lucha en las artes marciales es con uno mismo y no contra el oponente, ya que los rivales más fuertes que debemos vencer son los que uno tiene dentro de sí mismo y no fuera. Las marcas a superar son objetivos en la vida y la cantidad de maderas que uno tiene que romper, es esa resistencia tan difícil de precisar que nos permite cada día, al superarla, ser un poco mejor persona”.
Conozco niños y adolescentes que han cambiado positivamente su carácter con la práctica de esta disciplina: ¿a que atribuyes ésto, y desde que edad es aconsejable que comiencen: “El Taekwondo puede ser practicado por niños y niñas desde los cuatro años. Ayuda al niño a coordinar, fortalecer sus músculos y huesos, a obtener elongación que es fundamental para un crecimiento adecuado. Desarrolla los reflejos y sobre todo, brinda al estudiante confianza en sí mismo, por medio de lo cual pueden superar sin dificultad los obstáculos acorde a su edad. El taekwon-do enseña al niño la importancia de la responsabilidad, la cortesía, la perseverancia, el autocontrol y el compañerismo.
A veces se tiene la idea de que el niño puede volverse agresivo si aprende técnicas de éste tipo: “Todo lo contrario, el niño aprende principalmente a respetar a sus semejantes, a utilizar las técnicas sólo y tan sólo para la defensa, a proteger al más débil y a luchar contra la injusticia. El Taekwon-do fortalece al estudiante física, psíquica y espiritualmente, guiándolo por el camino del respeto, las buenas costumbres y la superación personal”.
María Soledad Monteros es un verdadero producto acabado de ésta filosofía. A los 29 años, además de madre, es profesora de Taekwondo, de aerobics y pilates. Asimismo es abogada, escribana y mediadora. Fue campeona provincial, interprovincial, nacional, sudamericana e internacional, seleccionada para el mundial de Rusia. Galardonada asimismo con la mención del ZAFRA, otorgada por el gobierno provincial, como mejor deportista del año.
autor: JOSÉ MARÍA POSSE