TUCUMÁN RUGBY EN SU ÉPOCA DORADA

En el año 1988 se iban a cumplir 10 años desde la obtención del último "Campeonato Anual". Había vuelto al club Guillermo Lamarca para entrenar el plantel superior. El año anterior también se había incorporado a la conducción técnica Nicolás "Mono" Rizzo, especialista en juego de forwards, quién aportó su capacidad y experiencia en ese aspecto al plan de llevar adelante un esbozo táctico de “rugby total”.

“Pepel” Páez Márquez y Hugo Shaw, por su parte, ponían sus conocimientos en la intermedia. Jugadores experimentados, se mezclaron con jóvenes pujantes que buscaban un lugar en la primera división. El trámite del campeonato permitió al equipo de Tucumán Rugby poner en evidencia su superioridad, cerrando su campaña con 9 puntos de ventaja sobre el segundo. Santiago Mesón resultó el máximo goleador del equipo (lo que repetiría indefectiblemente  en los  campeonatos posteriores) y el que más tries asentó  fue Federico Williams,  en 15 oportunidades.  Fue una brillante campaña, efectuada por un plantel que se constituyó en la base del equipo campeón de los cinco años subsiguientes. Estuvo integrado a lo largo de ese certamen, entre otros, por jugadores emblemáticos de la talla de: Jorge Posse, Ricardo Sauze, Eduardo “Yayo” De la Vega y Raúl Griet, junto a hombres batalladores como Gustavo “Cucha” Páez Márquez, Carlos Paz Cossio, Diego Acuña, Marcos Román, Alejandro Frías Silva, entre otros. En el campeonato de 1989, algunos de éstos se retiraron, quedando el equipo conformado por : F. Williams, Pedro Gauna, S. Mesón, Gabriel Terán, Martín Terán, , Eduardo García Hamilton,  Diego Casanova, Rodolfo Paz Posse, José Santamarina, Bernardo Mirande, Juan Montaldi, Ricardo Le Fort, Mariano Malmierca, Juan C. Perea, Julio Williams, Nicolás Avellaneda, Agustín Macome, Julio J. Paz, Sebastián Méndez, Cristian Wagner, Gustavo Micheli, Enrique G. Krautman, Esteban Bernal, Luis Guerrero, Carlos Bleckwedel, Raúl Frías Silva, Guillermo Marcé, Cristian Paz Posse, Carlos Román, Tomás Burke, Patricio Mesón, Alberto López Frías, Mario Santamarina, entre otros. El día de la obtención del campeonato de 1988 se festejó con intensidad. Las crónicas de la época daban cuenta de ello: ..."Una verdadera fiesta se vivió en Marcos Paz. Con mucha euforia. Euforia lógica si se tiene en cuenta que en tres semanas Tucumán Rugby consiguió tres títulos de suma importancia. Primero el título de su equipo superior de rugby tras 10 años de espera. Después el de intermedia en el mismo deporte y para coronar la fiesta el equipo de hockey consiguió el primer campeonato en la historia del club...."
Con el campeonato logrado en 1988, se inició la notable seguidilla de conquistas de Tucumán Rugby, con una serie ininterrumpida de seis títulos, récord para el "Campeonato Anual" que organiza la Unión de Rugby de Tucumán.. Coincidente con esos triunfos, transcurrió el período más espectacular del rugby del seleccionado Tucumano, tiempo en el que ratificó todo lo bueno que había anticipado en 1985 y 1987, con la obtención de los dos primeros campeonatos argentinos. La superioridad tucumana en el concierto nacional quedó confirmada con las conquistas del máximo certamen nacional en 1988, 1989, 1990, 1992 y 1993. Numerosos fueron los jugadores del club llamados a integrar aquel histórico seleccionado naranja. Fue precisamente en 1988, el 7 de junio, en cancha de Atlético Tucumán cuando el seleccionado provincial llamó la atención del mundo al empatar con la selección nacional de Francia 18 a 18. Con tribunas que presentaron un lleno completo, los locales cumplieron una actuación sobresaliente. Representando a Tucumán Rugby estuvieron en aquel equipo: Santiago Mesón, Gabriel Terán; Ricardo Sauze, Ricardo Le Fort y José Santamarina. Los 18 puntos de Tucumán fueron marcados por Santiago Mesón mediante la conversión de 6 penales.



En el campeonato de 1989, Tucumán Rugby, como ya dijimos,  salió nuevamente primero demostrando gran jerarquía. Gabriel Terán apoyó la friolera de 22 tries en los 15 partidos que jugó. Fueron 17 partidos de los cuales Tucumán Rugby ganó 15 y perdió 2.
Durante 1990, Tucumán Rugby comenzó el año consagrándose campeón del “Torneo de Campeones de Mendoza”. En la competencia local ganó diez partidos consecutivos encaramándose a la vanguardia. Se habían agregado algunos jugadores nuevos como Marcos López Naón , Pablo Fernández Bravo, Elio Rodríguez Marquina, Alejandro Paz, Salustiano Paz, Carlos María Galíndez y Alvaro Cruz Prats, quienes también integraron la nómina de los campeones de 1990. También ese año Tucumán Rugby hizo suyo el “Campeonato Regional Integración del NOA”. Ganó asimismo el torneo seven a side organizado por la Unión local.
En 1991 Hugo Shaw fue designado para hacerse cargo de la conducción técnica del plantel superior. Después de un nuevo y victorioso viaje a Mendoza se encaró la participación en el “Regional del Noa”, que ganó. En el campeonato local Tucumán Rugby jugó 17 veces, ganó 15 encuentros, perdió 2 y sumó 30 puntos, se coronó faltando tres fechas. En ese equipo también jugaron  Mario Fernández, Marcos Silvetti, E. Rodríguez Marquina, C. M. Galíndez, J. Ledesma Padilla, Félix Paz Posse y Carlos Marti Coll. Gabriel Terán nuevamente fue el que más tries asentó con un total de 17 en 15 presentaciones.
En 1992 Tucumán Rugby se clasificó por quinta vez consecutiva campeón del rugby tucumano y por tercera vez campeón de clubes en Mendoza. Se puede decir que al comenzar la década del 90 el club atravesaba tal vez el mejor momento de su historia. Había crecido llegando al nivel de los mejores, en todo sentido. Deportivamente ocupaba un lugar dominante en la provincia y por su potencial era respetado en las restantes plazas. Sus jugadores eran elegidos por los seleccionadores para integrar los combinados de Tucumán y de la Argentina, en mayores y juveniles.
En ese año 1992, tan especial para Tucumán Rugby, pues cumplía 50 años, el rugby tucumano plasmó su hazaña más grande: el equipo de la camiseta naranja venció al seleccionado de Francia 25 a 23 en un partido vibrante, que será inolvidable. En un estadio de Atlético repleto de aficionados desbordantes de entusiasmo, los “naranjas” dieron vuelta un resultado que parecía irreversible, El equipo estuvo integrado, aquella noche gloriosa por Santiago Mesón; Gabriel Terán, Mariano Galíndez, Patricio Mesón, Ricardo Sauze, José Santamarina, Agustín Macome y  Ricardo Le Fort. En 1992 Tucumán Rugby obtuvo su quinto Campeonato Anual consecutivo y el tercer título seguido en el Campeonato Nacional de Clubes Campeones de Mendoza. El 5 de setiembre los actos conmemorativos del Cincuentenario del club tuvieron su punto culminante.  Por el “Centro de la República” derrotaron en semifinales a Córdoba 25 a 18 y en la final a Cuyo 20 a 9, adjudicándose el título.
Para que la celebración de las “Bodas de Oro” fuera completa, hacía falta el título, otro más, el quinto consecutivo, el decimosexto oficial en esta competencia. El plantel de primera división que representó al club lo consiguió. Fue el homenaje de los jugadores a Tucumán Rugby, a sus socios, a los dirigentes, a los fundadores, a todos los que de distintas manera contribuyeron a través de los largos años transcurridos a que la institución fuera lo que es: un gran club de rugby, el club de la amistad, orgulloso de su presente, de su pasado, de su victorioso historial deportivo. Capitaneado por Ricardo Sauze, como en todas las últimas conquistas, defendieron la  camiseta verde y negra símbolo de tantas hazañas consumadas en cinco décadas. Al equipo ya se le habían sumado: Martín Pfister, Maximiliano Mesón,  Nicolás colombres, Guillermo Marchioni, Bernardo Taboada, Santiago Taboada,  Javier Medina, Gustavo Gallo Juan Luis Gentile, Luis Macome, Juan Carlos Paz, Jaime Zerda, Gustavo Gallo, Pablo Laitán y M. Coronel. Cacho Banegas prestó su valiosa colaboración en la preparación física. En total el campeón jugó 21 partidos, de los que ganó 18, empató 1 y perdió 2. Obtuvo 931 tantos y le señalaron 355. Marcos Silvetti resultó ser el hombre-try al asentar 21, a razón de uno por partido, de promedio. Son cifras elocuentes, difíciles de superar, además.
En 1993 Tucumán Rugby volvió a coronarse campeón. Ese año el equipo superior efectuó una gira a Nueva Zelanda y Australia, la que resultó un éxito en todo sentido. El título del campeonato local tuvo un valor superlativo, ya que costó mucho. El campeonato fue dedicado por los protagonistas al querido “mudo” Griet, inolvidable presidente del club quién falleció ese año. Tucumán Rugby culminó entonces una serie  que, hasta ahora, no conoce parangón en el rugby tucumano. La trayectoria deportiva del club se vio así enriquecida con la seguidilla de lauros hilvanados, que las generaciones futuras recordarán como lo que realmente fueron: una verdadera hazaña. Antes de comenzar el “Anual” varios jugadores verdinegros habían integrado el plantel del seleccionado provincial que se clasificó por séptima vez campeón argentino. Tucumán Rugby tuvo además en esos años una gran cantidad de jugadores en el Seleccionado Nacional de Rugby, “Los Pumas”, quienes jugaron destacadamente, incluso algunos de ellos en mundiales. Tal el caso de Martín Terán, Santiago Mesón, José Santamarina, y Ricardo Lefort. El 29 de Septiembre de 1993 se consiguió el último de los seis títulos consecutivos. “La Gaceta” tituló, al día siguiente, este nuevo logro: “Tucumán Rugby festejó goleando”, y destacaba “la excelente exhibición “verdinegra”, quienes no dejaron dudas de porque fue el campeón y considerado como uno de los mejores equipos del país”.La columna “Enfoques Deportivos” de La Gaceta publicó, para explicar las razones de una serie tan exitosa: …”Ser campeón de rugby en esta provincia, durante seis años consecutivos significa, en esta época,  un hecho para valorar, realmente digno de elogio y admiración. …”Tucumán Rugby es, hoy por hoy, el máximo exponente de un rugby como el local que ha ganado un lugar expectable en la consideración general, en el país y fuera de él,. … Más allá de los lauros conquistados Tucumán Rugby es sinónimo de buen juego: El rugby que practica mantiene, inalterables, las particularidades de un estilo, de una forma de entender y desarrollar el juego que le son peculiares….”  

autor: Jorge Bascary,
Libro: Mas que un club, una amistad